Este verano, en mi viaje a Vizcaya, pude disfrutar de una de las rutas más bonitas que existen, la subida a San Juan de Gaztelugatxe. Después del museo Guggengeim, es la atracción turística más visitada.
En lo alto del islote se encuentra una ermita con más de mil años de antiguedad. El islote de Gaztelugatze está unido al mar por un puente y una escalera tallada en la roca.
Comenzamos la ruta desde Bakio en autobús y andando hasta el puente. Una vez allí hay que subir 241 escalones, parecen muchísimos pero si se va temprano, antes de que apriete el calor, es bastante llevadero.













